La corrupción tiene consecuencias, la justicia avanza, y no importa quién
sea: el que falló deberá enfrentar las acciones legales correspondientes.
Lo que vimos este fin de semana confirma algo importante: el Presidente Luis
Abinader ha sostenido, una y otra vez, que en su gobierno no hay espacio para la
impunidad. Y en este caso de SeNaSa, lo ha vuelto a demostrar.
El Presidente no solo respalda la investigación; impulsó que se tomaran cartas en el
asunto.
En cuanto surgieron sospechas, ordenó una investigación interna y envió los
hallazgos directamente al Ministerio Público.
Es una acción sin precedentes y sin
comparación con administraciones anteriores.
En su Gobierno no hay privilegios. Lo que está diciendo el Presidente con sus acciones
es que, si alguien cometió irregularidades, sea funcionario, exfuncionario o empresario,
tendrá que responder ante la ley. Sin privilegios, sin excepciones.
Y por esta posición del Presidente, destacamos también el rol del Ministerio Público, y
su actuar con independencia real, y respaldado por el Gobierno. Ese es un mensaje
fuerte: la justicia está trabajando sin interferencias, como debe ser.
Dominicanos y dominicanas, la política de “tolerancia cero” no se ha quedado en un
discurso. Queda claro que se perseguirá hasta las últimas consecuencias, recuperando
cada peso que haya sido sustraído al Estado, si así lo determina la justicación.
0 Comentarios